Vivir con el Trastorno Disfórico Premenstrual: El Caso de Mia

El Trastorno Disfórico Premenstrual (TDPM) es una forma más severa del síndrome premenstrual (SPM) que afecta aproximadamente al 3-8% de las personas que menstrúan, según el DSM-5 (Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales, quinta edición).

Mientras que el SPM se caracteriza por síntomas físicos como hinchazón abdominal, sensibilidad en los senos y cambios en los hábitos de alimentación y sueño, el TDPM incluye síntomas emocionales más intensos, como depresión, ansiedad, irritabilidad y cambios de humor pronunciados que impactan significativamente la vida diaria.

En un estudio cualitativo realizado en los Estados Unidos, se encontró que el tiempo promedio entre el inicio de los síntomas del TDPM y el diagnóstico oficial puede llegar a ser de 5.6 años. Muchos pacientes enfrentaron barreras para obtener un diagnóstico adecuado, incluidas experiencias de estigmatización y falta de conocimiento por parte de los profesionales de la salud.

La Experiencia de Mia

En este artículo, te comparto la experiencia de «Mia,» quien ha vivido con el TDPM y ha encontrado maneras de lidiar con los desafíos emocionales y físicos que presenta este trastorno.

Cada mes, aproximadamente 10 días antes de la menstruación, Mia atraviesa una fase de desmotivación intensa, hipersensibilidad emocional y descompensación tanto física como mentalmente.

Durante este periodo, su rendimiento laboral desciende drásticamente, pasando de un 10 a un 4 en su propia escala. Las emociones como la irritabilidad y la desesperanza se vuelven dominantes.

Como antecedente nos cuenta que el TDPM le afectaba menos debido a las pocas responsabilidades y actividades más motivadoras. Sin embargo, ahora, con mayores responsabilidades y situaciones de estrés en el trabajo y la vida personal, los síntomas se vuelven mucho más abrumadores dependiendo de las circunstancias.

Los Desafíos que Enfrenta Mia

Mia enfrenta una serie de desafíos emocionales y físicos que van más allá de los síntomas del síndrome premenstrual común. Algunos de los más significativos incluyen:

  • Dificultad para levantarse de la cama y llevar el día con normalidad.
  • Sensación de querer abandonar todo y buscar refugio en una zona de confort.
  • Irritabilidad extrema ante comentarios o situaciones cotidianas.
  • Recurre a la comida con atracones para aliviar su malestar emocional.
  • Hipersensibilidad física como dolor en los senos o el área abdominal.
  • Problemas de concentración al realizar una actividad o mantener una conversación.
  • Llanto repentino

Mia menciona que no todos los meses son igual de intensos, pero los días previos a su periodo se vuelven más difíciles cuando hay situaciones estresantes o emocionales en su vida.

Estrategias de Afrontamiento de Mia

A pesar de las dificultades, Mia ha encontrado algunas estrategias alternativas a la psicoterapia que le ayudan a sobrellevar este periodo:

  • Mantenerse ocupada: realiza hobbies ligeros o ve películas alegres para distraer su mente.
  • Organizar su espacio: esto le ayuda a «desenfocar» pensamientos negativos.
  • Lista de actividades prioritarias: lleva una lista durante sus horas de trabajo para lograr objetivos durante el día y mantener un mayor enfoque.
  • Alimentación sana: intenta comer lo más saludable posible, aunque a veces se permite unas chucherías para satisfacerse.
  • Escribir un diario: para liberar pensamientos negativos.
  • Hablar con amigos o familiares: mejora su estado de ánimo.
  • Contar hasta diez: antes de reaccionar ante situaciones irritantes para controlar sus emociones.
  • Ejercicio diario: para liberar pensamientos abrumadores, aunque en días de mucho malestar físico puede hacer excepciones.

Síntomas del TDPM: ¿Cómo Saber si lo Padeces?

El TDPM está reconocido en el DSM-5 como un trastorno del estado de ánimo relacionado con el ciclo menstrual. Para su diagnóstico, deben presentarse al menos cinco de los siguientes síntomas en la mayoría de los ciclos menstruales durante el último año, y estos síntomas deben interferir significativamente con las actividades diarias:

  • Estado de ánimo deprimido, desesperanza o pensamientos autocríticos.
  • Ansiedad, tensión, nerviosismo.
  • Cambios de humor marcados.
  • Irritabilidad o enojo severo.
  • Disminución del interés en actividades cotidianas.
  • Dificultad para concentrarse.
  • Fatiga o falta de energía.
  • Cambios en el apetito o en los hábitos alimenticios.
  • Insomnio o somnolencia excesiva.
  • Sensación de estar fuera de control.

Es importante que cualquier persona que experimente estos síntomas busque la evaluación de un profesional de la salud mental o un ginecólogo especializado.

Tratamiento para el TDPM: Opciones y Estrategias de Afrontamiento

El tratamiento del TDPM varía según la gravedad de los síntomas y la respuesta individual a los medicamentos, sin embargo, es relevante mencionar que su prescripción dependerá de un previo diagnóstico médico, en donde se pueden recetar anticonceptivos hormonales los cuales pueden regular el ciclo menstrual o antidepresivos compuestos por inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS).

¿Qué tipo de terapia psicológica es la más efectiva? Existen varias opciones a evaluar

Terapia Cognitivo-Conductual (TCC)

  • La TCC se enfoca en identificar y modificar patrones de pensamiento negativos y comportamientos que pueden intensificar los síntomas emocionales del TDPM.
  • Los pacientes aprenden a reconocer los pensamientos automáticos y las distorsiones cognitivas que surgen durante el periodo premenstrual, desarrollando técnicas para reestructurar estos pensamientos.
  • La TCC también incorpora estrategias de manejo del estrés, técnicas de relajación y entrenamiento en habilidades para afrontar las emociones difíciles.

Terapia Interpersonal (TIP)

  • La TIP se centra en mejorar las relaciones interpersonales y la comunicación. Es útil para personas con TDPM que experimentan conflictos relacionales intensos debido a cambios de humor y sensibilidad emocional.
  • Ayuda a identificar patrones interpersonales problemáticos que pueden contribuir a los síntomas del TDPM y trabaja en desarrollar habilidades para mejorar las interacciones sociales.

Terapia de Aceptación y Compromiso (ACT)

  • La ACT se basa en la aceptación de las experiencias emocionales difíciles, como los cambios de humor y la ansiedad premenstrual, en lugar de luchar contra ellos.
  • Fomenta el compromiso con acciones que estén alineadas con los valores personales, incluso en presencia de síntomas del TDPM. Esto incluye desarrollar estrategias para aceptar los síntomas sin dejar que dominen la vida cotidiana.

Mindfulness y Terapia Basada en la Atención Plena

  • La práctica del mindfulness o atención plena puede ayudar a las personas a ser más conscientes de sus pensamientos y emociones sin juzgarlas. Esto es especialmente útil para las fluctuaciones emocionales intensas asociadas con el TDPM.
  • El enfoque en la atención plena puede reducir la reactividad emocional y el estrés, ayudando a las personas a manejar mejor los síntomas emocionales durante el ciclo menstrual.

Terapia Psicodinámica

  • La terapia psicodinámica explora los conflictos inconscientes, las experiencias pasadas y las dinámicas relacionales que podrían estar influyendo en los síntomas del TDPM.
  • Aunque es un enfoque más profundo y a largo plazo, puede ayudar a las personas a entender las raíces emocionales de sus síntomas y a desarrollar una mejor regulación emocional.

Terapia Grupal

  • La terapia grupal puede ser beneficiosa, ya que permite a las personas con TDPM compartir experiencias y estrategias de afrontamiento. Esta conexión con otros puede reducir la sensación de aislamiento y proporcionar apoyo emocional.
  • En un entorno grupal, los participantes pueden aprender técnicas para el manejo del estrés y el control de los síntomas, así como fortalecer su red de apoyo.

Conclusión

Si te identificas con los síntomas que Mia describe y sientes que el TDPM afecta significativamente tu calidad de vida, te recomiendo acudir a un especialista. Un ginecólogo o un profesional de salud mental puede ayudarte a evaluar tu caso y ofrecerte un tratamiento adecuado, ya sea mediante medicación, terapia psicológica o cambios en el estilo de vida. El TDPM es un trastorno real y tratable, y no tienes que enfrentarlo sola.

Preguntas Frecuentes

¿Cuáles son los síntomas más comunes del TDPM?
Los síntomas comunes incluyen estado de ánimo deprimido, ansiedad, irritabilidad, cambios de humor, dificultad para concentrarse, fatiga, y cambios en los hábitos alimenticios.

¿Qué diferencia hay entre el SPM y el TDPM?
El TDPM es una forma más severa del síndrome premenstrual (SPM) y se caracteriza por síntomas emocionales intensos que impactan significativamente la vida diaria.

¿Cuándo debo buscar ayuda profesional para el TDPM?
Debes buscar ayuda si los síntomas interfieren con tus actividades diarias o afectan tu calidad de vida. Consulta a un ginecólogo o un profesional de salud mental.

Referencias Consultadas

  • American Psychiatric Association. (2013). Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders (5th ed.).
  • Reid, R. L., & Soares, C. N. (2018). Premenstrual Dysphoric Disorder. Journal of Clinical Psychiatry, 79(2).
  • Epperson, C. N., Steiner, M., & Hartlage, S. A. (2012). Premenstrual Dysphoric Disorder: Evidence for a New Category for DSM-5. American Journal of Psychiatry, 169(5), 465-475.
  • Hantsoo, L., & Epperson, C. N. (2015). Premenstrual Dysphoric Disorder: Epidemiology and Treatment. Current Psychiatry Reports, 17(11), 87.

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